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Posts Tagged ‘Isabel Carrasco’

Mi abuelo era un hombre bueno

Mi abuelo era un hombre sencillo; pastor de ovejas casi desde niño, se pasaba el día en el monte, y era raro verlo en los bares del pueblo. Recuerdo que lo acompañé alguna vez a cuidar a las ovejas, en aquellos veranos que pasaba en el pueblo; mi abuela me despertaba antes del amanecer, me daba un pequeño zurrón con pan y chorizo para pasar el día, e íbamos a la nave de las ovejas. Yo observaba fascinado aquella ceremonia que nos ponía en marcha en cuestión de minutos, caminando al frente del rebaño y con los perros corriendo de un lado a otro para que ninguna oveja se quedara atrás.

Llegados al lugar donde iban a pastar las ovejas mi abuelo buscaba una sombra para sentarse conmigo, y en su zurrón había siempre alguna sorpresa. Podía ser una naranja, un azucarillo, alguna golosina, pero las últimas veces era casi siempre un libro. Leer para mi abuelo era todo un desafío para mi, una responsabilidad mayor que leer en voz alta en clase. Estoy convencido de que mi pasión por la lectura comenzó a fraguarse en aquellos montes que mi abuelo conocía casi de memoria, aquellos montes en los que se convirtió en mi mejor amigo.

Poco después de comer alguno de mis tíos subía hasta donde estaba el rebaño, charlábamos un rato y yo volvía con él a casa, a jugar con los niños del barrio. Y aunque esperaba a mi abuelo, él solía llegar cuando yo ya estaba dormido.

 

Mi abuelo murió muy joven, con 62 o 63 años. Yo tenía 9 años, estaba muy unido a él y guardo un vivo recuerdo de aquellos días. El velatorio en la casa familiar fue traumático para mi, y me costó meses entrar con normalidad en la habitación en la que tanto habíamos llorado ante su cuerpo. Lo que más me impresionó fue llegar a la iglesia y comprobar que dentro no cabía ni un alfiler y que toda esa gente que esperaba fuera seguiría la ceremonia desde la calle. Creo que nunca había visto a tanta gente reunida, y no sé si he vuelto a ver un entierro tan concurrido.

Alguien me contó, algunos años después, que al entierro de mi abuelo vino mucha gente de toda la comarca, e incluso desde León. A mi me chocaba que un hombre humilde, un pastor que apenas hacía vida social, tuviera tantos amigos. Aquí y allá me encontraba gente que me reconocía como nieto de mi abuelo, y fui sabiendo que a éste le dio algunas ovejas e incluso algún cordero cuando se vio en la calle, a aquél le cuidó el rebaño durante días mientras su mujer estuvo hospitalizada, al otro lo trajo a vivir a casa cuando se quemó la suya… Nunca tuvo tiempo para los demás, pero a nadie le faltó jamás algo que él pudiera dar.

Hablo de otros tiempos, mi abuelo murió en los años 80 y esto que cuento, que me llegó de oídas, sucedió mucho antes de que yo naciera. Mi abuelo, que tampoco tenía nada más que su rebaño de ovejas y un crédito que nos costó mucho pagar cuando falleció, era un hombre querido, y la noticia de su muerte conmovió a cuantos lo conocieron, aunque fuera de forma puntual.

Cuando falleció mi abuelo no existía Twitter, pero estoy seguro de que nadie le hubiera faltado al respeto en esta red social ni en ninguna otra. Mi abuelo era un hombre bueno.

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La historia interminable del Club de los 60

La semana pasada os hablaba del II Concejo Abierto Leonesista, en el que se tocó de pasada un tema del que ya he hablado en otras ocasiones en el blog, el Aeropuerto de León.

Nuestro aeropuerto ha vuelto a saltar a los medios estos días. ¿El motivo? Unas declaraciones de Isabel Carrasco (presidenta de la Diputación de León) en las que asegura que la Junta pone zancadillas a nuestro aeropuerto y reivindica que sirva como base para parte de los vuelos del Club de los 60 (más información en Leonoticias).

La noticia, la verdad, es que Isabel Carrasco defienda los intereses de León frente a la Junta. El resto es anécdota. Se viene reivindicando que el Aeropuerto de León sirva de base para los vuelos del Club de los 60 al menos desde 2009 (fuente), y ya se prometieron esos vuelos para 2012 (no me lo invento, las Cortes de CyL lo aprobaron por unanimidad).

Hace unas semanas que se supo que Valladolid vuelve a ser el único aeropuerto que contará con los vuelos del Club de los 60 también en 2014. El pasado domingo despegó el primero de los vuelos de la temporada de primavera.

La reivindicación de Carrasco, si se puede llamar así, tiene como único fin lavar su cara en la prensa, pues la presidenta ha tenido más de 6 años para reivindicar estos vuelos como debe hacerlo, ante la Junta y con tiempo para que Léon sea incluido en las bases de la convocatoria.

Los vuelos del Club de los 60 en León se parecen cada vez más al día de la marmota. La Junta dice que sí, que lo va a hacer, aquí decimos que no, que siguen sin hacerlo y otro año más con autobuses en dirección a Villanubla, aunque los pasajeros leoneses sean mayoría en el vuelo que van a tomar. Lo dicho, la historia interminable.

Embestidas

05/11/2010 1 comentario

En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.

La cita que encabeza estas líneas se atribuye a Antonio Machado, poeta sevillano que cantó las excelencias de Castilla, y puede aplicarse perfectamente a la clase política leonesa. El asunto del aeropuerto nos deja un ejemplo pintiparado:

“Fernández denuncia que la mano de la Junta está detrás del ‘no’ de Ryanair” (fuente).

Las elecciones municipales y autonómicas están a la vuelta de la esquina, pero una cosa es hacer campaña de forma encubierta y otra tomar a los votantes por idiotas. El Sr. Fernández, al igual que sucede con la Sra. Carrasco, han tenido casi 4 años para lograr que alguna compañía apostara por el aeropuerto de León, y todos conocemos el resultado de sus gestiones. En el caso concreto del Sr. Fernández, sus logros más notables son los siguientes:

  • negarse a pagar su aportación al Consorcio (Diario de León).
  • mirar para otro lado cuando UPL defenestró a Abel Pardo, concejal del Ayuntamiento de León cuyo trabajo en el consorcio estuvo cerca de dar sus frutos (RTVCyL).
  • culpar, una y otra vez, a la Junta que Castiga a León de todos los males del aeropuerto leonés sin dar explicaciones sobre su gestión.

El caso de la Sra. Carrasco resulta igualmente lamentable, aunque en su caso, y por afinidades partidistas, suele embestir a Francisco Fernández más que a la Junta. Sea como sea, ambos son las dos caras de la misma moneda, una clase política que dedica más tiempo e imaginación a culpar a los demás que a poner soluciones a los problemas.